lunes, 2 de enero de 2012

La búsqueda fundamental

La primera página de un libro abierto o el primer esbozo de un pensamiento...

A primera vista la curiosidad, el deseo o la pasión son motores de búsqueda, de cambio y de construcción que emergen burbujeantes; que cuando están son sin aviso, irrefrenables y sin pudor; este no es un juicio apresurado.

Así también encontramos como motivación la búsqueda de realización -mas humilde que la busqueda de felicidad- que pasa, en general, por transformar objetivos, el trabajar por el otro o el silencioso crecimiento personal.

Cabe preguntarse así en las consignas anteriores -una ligada a la cotidaneidad y la otra a lo trascendental-, que es lo que motiva y desarrolla tal chispa, tal movimiento avasallador -aquel que destruye una inercia antes invencible-. La inquietud intelectual.

Una mirada inaceptablemente vista como excéntrica -excepto en las aulas de la academia-, es la que enfoca toda esa chispa y esa razón de movimiento hacia cierto grupo de preguntas fundamentales. ¿Que puedo conocer? ¿Que hay? ¿Como es lo que hay? y otras con las cuales se pretende -dudando de lo dado- investigar y avanzar en nuestros límites para comprender la naturaleza.

En este día de paginas aun en blanco, compartir con el que lea 3 pensamientos conmovedores y provocadores al respecto.

Una proclama de Eddington:
"Es sorprendente que, entre todas las ciencias modernas, sólo la física cuántica parece haberse sentido obligada a afrontar directamente el problema del ser. Y sin embargo realmente ninguna rama de la ciencia debería obviar enteramente esta cuestión esencial. Pues bien pudiera ser que ésta se encontrara en el núcleo de toda tentativa para escarbar en la naturaleza de la realidad, sea esta tentativa científica o no científica. Desgraciadamente, la mayoría de la gente jamás aborda el problema, y ni siquiera parece realizar que deba ser planteado. En lugar de ello la respuesta a la cuestión no planteada es asumida como un rasgo a priori de la realidad, y es en consecuencia erigida en una de las verdades "obvias" de la disciplina concernida".

Una pista de Borges:
"Nos hemos apercibido de que allí dónde la ciencia ha alcanzado mayores progresos, la mente no ha hecho sino recuperar de la naturaleza aquello que la propia mente había depositado en ella. Habíamos encontrado una extraña huella en la rivera del mundo desconocido. Y habíamos avanzado, una tras otra, profundas teorías que dieran cuenta de su origen. Finalmente hemos logrado reconstruir la criatura que había dejado tal huella. Y ¡sorpresa!, se trataba de nosotros mismos."

Una declaración de Russell:
"Si suponemos, como desde luego podemos hacerlo, que lo que experimentamos tiene ciertas caracteristicas relacionadas con nuestro modo de experimentarlo, no habrá objeción en contra de que algunas de las cosas que no percibimos no poseen ciertas caracteristicas universales a nuestra experiencia. Así y todo, una definición de lo que la materia representa será la de ser una estructura lógica compuesta por acontecimientos".

Generadores, los tres, del movimiento mas absoluto.



* "Análisis de la Materia" Bertrand Russell

jueves, 1 de septiembre de 2011

La Flor de Liz

Oeste. Nacemos; irrumpimos. Ante nosotros una articulación, una historia que se detiene, un momento de civilización.  Sin pedirlo y sin introducción, surgimos.

De improviso somos parte de la sociedad que nos valora separados y que no anuncia con pompa, porque se asume, su promesa de oportunidades. En ella, alguna vez, personajes mitológicos no olvidados han forjado un país cuya democracia y forma de relacionarse permite el desarrollo libre de cada uno como un dibujo de propias y añoradas utopías. De pronto estas se acercan y las podemos tocar: pierden su carácter mágico para generar en nosotros una declaración de identidades, de expectativas, de proyecciones, de futuro.

Pero está también el Este. Sin que lo griten, porque nadie les pregunta: los de las promesas incumplidas. Los que nacen y, mal momento, reciben la omisión. La negligencia.

De merecerlo no habría en ellos frustración, pero el inesperado destino les niega lo antes prometido, la oportunidad de desarrollarse, de ser competitivos, de exigirse, de ponerse a prueba, de rendir: de perder y levantarse con mas fuerza.

Porque muchos ya han perdido.

Para nuestra sociedad lo que se promueve es un estado que debe, mediada la técnica, la constitución y las leyes, velar por los derechos e intereses de su gente, por su libre desarrollo, por su derecho a expresarse, por su derecho a competir y ser competitivos.

Esa declaración no puede construirse sin lo que es fundamental: la equidad en oportunidades.

La educación es, como poco, la forma de realización en la cual un individuo se construye, se instruye y se forma. Proviene de la familia, las instituciones educativas y de todo otro actor que para el individuo signifique crecimiento o construcción.

La educación está mas lejos del contenido que de la actitud: crítica, reflexiva, propositiva, humilde, inquisitiva, curiosa, entregada, relacional, noble.

Es, sin dudarlo, un camino a la equidad. Una apertura al mundo y a nosotros mismos.

El estado, coherente en el hacer, debe garantizar entonces el acceso a una educación de calidad a todos los que irrumpen, a todos los entrantes.

Pero el estado no es una institución asistencialista, no debe serlo. Debe ser un actor activo y fundamental: el norte, la flor de liz.

¿Quien mas que aquel debe retomar su rol en las universidades estatales para potenciarlas y exigirles: verdaderas herramientas de movilidad social?.

¿Quien quisiera, como aquel, tener una visión educativa de país, donde el valor agregado de cada individuo sea la riqueza de su país y no su medidor de desigualdad y miseria?.

¿Como podría negar aquél la necesidad de mejorar y potenciar la carrera docente, y de asegurar el acceso a una educación de calidad a aquellos que no pueden -porque no pueden-, pagarla?.

¿Como no medir con un sistema de acreditación con acceso a todo publico -para que el que irrumpa sepa-, el nivel de las carreras en instituciones que reclaman para si el titulo de educadoras?.

El "movimiento estudiantil" es para nuestro país lo que Hobsbawm propone como "ya no estar dispuesto a seguir aceptando una situación de inferioridad heredada".¹

No hay lugar a apatías, a desgano, a confirmar inercias. El movimiento ha levantado la inquietud y la flor de liz que simboliza el norte se redibuja.

Hacia el sur estamos todos, seguimos al norte, caminamos en la égida de una convicción que sabemos irrompible. Necesaria. Fundamental.

Adelante entonces.
Hacia el norte.




¹ Eric Hobsbawm "The prospects of Democracy" 2000.

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